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viernes, 8 de febrero de 2013

La medida del desempleo


En medio de las declaraciones del presidente de la CEOE Joan Rosell, en las que afirma “el paro que vale es el que está registrado, no la EPA” , me gustaría aprovechar para explicar estos conceptos, sobre los que también me han preguntado algunos amigos y seguro que gente que escuche la noticia no tiene claro de que habla.
Al contrario con otras veces empiezo con la valoración personal, no estoy para nada de acuerdo como economista en la afirmación, puesto que teóricamente estamos convencidos de que la cifra más válida (obviamente ninguna es 100% correcta) es la que nos ofrece la Encuesta de Población Activa (EPA), es por esto por lo que la oficina europea de estadística EUROSTAT armonizó los criterios de esta encuesta para utilizarla como medida del desempleo en Europa y para realizar comparaciones. Es más, la EPA es una encuesta que permite trabajar mucho mejor sobre el desempleo, puesto que ofrece multitud de variables que la simple cifra del paro registrado no ofrece.
Brevemente para que tengáis una idea (para ampliar click en los links) la EPA es una encuesta/investigación dirigida a los hogares (en España unos 60.000 hogares representativos) en la que se entrevista para averiguar la proporción de la población ocupada, parada o inactiva. Aunque este es su objetivo principal tiene multitud de preguntas que sirve para la construcción de indicadores más concretos para diferentes estratos.
El paro registrado es una recopilación de demandantes de empleo llevada a cabo por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, que contabiliza el número de personas que se anota en las oficinas del INEM como demandantes de empleo. Puede ser que existan personas paradas que no se hayan inscrito en el registro de demandantes de empleo.
Siendo así, cualquiera de los dos métodos aceptan críticas puesto que como el fenómeno que intenta medir es complejo, la forma de medirla no es exacta. Lo que no se puede hacer señor Rosell, es decir por propia cuenta y riesgo, que no se cree una cifra realizada con rigor estadístico y armonizada dentro del marco europeo. Algunas de las críticas a la EPA os la comento brevemente a continuación, que es lo que podría haber debatido el señor Rosell. Por cierto, algunas de ellas daría una cifra de la EPA todavía mayor así que la diferencia con el paro registrado podría ser mayor.
-          La EPA considera a todos los trabajadores a tiempo parcial como personas ocupadas, cuando en realidad algunas desean trabajar a tiempo completo y podrían estar realmente subocupadas.
-          Para que una persona se considere parada, debe estar buscando activamente empleo. Hay estudios que muestran que muchas personas buscan trabajo infructuosamente se desaniman y abandonan la búsqueda activa.
-          Por otro lado los datos no miden los subempleados, o el fenómeno que se produce cuando una persona con una determinada cualificación está trabajando en un puesto que podría ocupar una cualificación anterior.
Aún con esto, la crítica que puede justificar algo de las declaraciones del presidente de los empresarios se basa en que algunos de los encuestados den una información falsa que eleve el número de personas buscando trabajo. Esto es algo que subyace a cualquier encuesta y se han puesto en relieve y se ha estudiado, es un error asumido y que incluso puede ser medible y estimable, pero que para nada elimina el importante valor que tiene la EPA a la hora de medir el fenómeno del desempleo. Desempleo que representa el principal problema de este país, cogiendo la cifra que el señor Rosell desee.

Fuente: Economía Laboral (Ed. McGraw Hill, 2007)

viernes, 25 de enero de 2013

Empleo, sexo y rendimientos decrecientes


Pues curiosamente hace 6 meses que no escribo. No por falta de ganas, si no más bien por el desánimo que me da como economista comentar la actualidad político-económica. Es difícil dar una buena noticia y por desgracia hoy no va a ser el caso. Aún así prometo volver con asiduidad.

            Lo que me ha llevado a escribir ha sido escuchar la comparecencia de hoy de la ministra Fátima Báñez, en la que venía a explicar como un logro el “freno en el ritmo de la destrucción de empleo”, una pantomima a mi modo de ver.

            Independientemente (o no) yo he acabado pensando en un concepto económico típico: los rendimientos decrecientes a escala. A ver si me explico. Este principio consiste en que a medida que aumenta un factor de producción (como trabajo o capital) manteniendo los demás constantes, el aumento de la producción será cada vez menor, incluso llegará un momento que puede que no aumente. Pensemos en una cadena de montaje con un trabajador, al introducir otro la producción aumenta, introducimos un tercer trabajador y la producción aumenta pero menos y así seguimos aumentando trabajadores, hasta por ejemplo 30, y la incorporación de cada uno provoca un aumento de producción cada vez menor. Al introducir al trabajador 31 éste no tiene hueco en la cadena de producción por tanto no se produce un aumento de la producción total, incluso aumentando el número podría suceder que se estorbaran y el producto total disminuyera. Bien ahora siguiendo el ejercicio de otro economista sugiero que penséis en una actividad como el sexo e intentéis aplicar el concepto anterior. ¿Interesante, verdad?

            Bien pues dudo mucho que la ministra Báñez, para mí una de las peores de este gobierno, conozca este concepto. Aunque no fuera directamente aplicable, cualquier persona racional entiende que la destrucción de empleo se ralentiza debido a que el nivel de desempleo está ya en el 26%, es obvio que será más fácil pasar del 10 al 15% que del 25 al 30%. Por así decirlo, se está llegando a tocar fondo, por tanto el hundimiento es ya más lento. Por ello, quiero decirle que en vez de engañarnos o darse palmaditas en la espalda por un supuesto dato no tan malo, decirle que haga honor a su cargo y se ponga a trabajar, puesto que el problema de este estado no es la deuda, o ¿acaso no seriamos capaces de pagar mejor la deuda con un 20% de desempleo menos? ¿Cuánto se recaudaría por cotizaciones sociales e impuestos con un nivel de desempleo del 6%? ¿Cuánto nos ahorraríamos en prestaciones sociales? El problema de la deuda no es el fondo, el fondo es que tenemos mucha de la producción potencial malgastada y parada, por eso es necesario un cambio de actitud, que parece que tendrá que partir de Europa, pero aún así en España tenemos que dar un golpe en la mesa, puesto que el desempleo es nuestro mayor problema, y no lo es para otros países del entorno.

            El ministro de Hacienda Cristóbal Montoro, afirmó esta semana en el congreso que le hubiera gustado que aflorase con la amnistía fiscal unos 4 puntos de PIB para recaudar impuestos. Bien señor Montoro, esos 4 puntos si no más, los tiene en la bolsa de desempleados que asciende al 26%. Esto no quita obviamente que no se persiga a los que no cumplen sus obligaciones fiscales. Creen empleo y cuanto antes mejor para todos nosotros.

lunes, 23 de enero de 2012

Todo son malas noticias

   La verdad últimamente no me está apeteciendo escribir mucho porque parece que la economía solo es una cosa que trae malas noticias. En la prensa solo vemos noticias negativas: la caída del PIB, las cifras de desempleo, crisis del euro... Es difícil apartarse de eso, pero la economía es más, lo que pasa que por los medios se confunde con actuaciones de política o reglas de poder.
   Como hay que estar al día pasaré a comentar un par de noticias que he leído estos días, pero para una entrada siguiente que estoy preparando me gustaría que comentarais en el blog, facebook o twitter, que es para vosotros la economía, a que os suena eso e intentaré despues daros mi visión. Gracias.
   En realidad, más que comentar, os las pongo para que leaís. Lo interesante no es que expresen lo que pensamos si no ver que hay otras ideas representadas por gente muy capaz, que no se están teniendo en cuenta en los momentos de la crisis. En el artículo Los peligros de 2012, se ponen de manifiesto una serie de problemas que, aunque cada uno difiera en como se deben solucionar, está claro que esos problemas están ahí y es necesario plantearse como solucionarlos. Lo que hace muy interesante el artículo es la idea de que la tan comentada austeridad, por si sola, no sirve para salir del problema (hoy tenemos el dato de la contracción del PIB español que da el Banco de España). Además, a diferencia de lo que parece, solucionar los problemas como el cambio climático, que a dia de hoy parece secundario, podríamos salir de los problemas y terminar en una situación mejor a la que empezamos.
   Para completar esta idea de que no sólo la austeridad nos sacará de esta, hay otro artículo de Paul Krugman que nos da una idea de dónde se podrían buscar los fondos para hacer las inversiones necesarias para fomentar el crecimiento económico y además conseguir una sociedad más equitativa, sin embargo parece que nos han metido tanto miedo, que estamos aceptando más injusticia (recortes en sanidad y educación) para solucionar un problema que nos han dicho que no tiene otra solución. Pues eso si que se puede rebatir rotundamente, es mentira, no hace falta renunciar a una sociedad más justa para salir de esta crisis. Me alegra que no lo diga yo, si no que alguien tan importante como Paul Krugman lo haga, eso sí, dificilmente nos dirán esto en los telediarios.