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jueves, 14 de febrero de 2013

La austeridad mal entendida: Alemania y España


En una entrada anterior comentaba que unos de los errores del Banco Central Europeo que ha favorecido la existencia de la crisis actual fue el mantener un tipo de interés bajo favoreciendo a el crecimiento de la economía alemana mientras que los datos de inflación de la periferia europea aconsejaban un tipo de interés más alto que enfriase la economía y que sirviese para frenar la burbuja inmobiliaria. La influencia de esta crisis alemana no se reduce únicamente a estos términos, sino que han sido las recetas que aplicó Alemania para salir de ella son las que se nos han impuesto desde la Troika para solucionar la crisis y como veremos, las mismas medidas tomadas en lugares y momentos diferentes no obtienen el mismo efecto.
Estamos hablando del principio de los años 2000 en donde como vemos en este gráfico que el crecimiento del PIB alemán cae desde el año 2000 hasta el 2004. Mientras en estos años el crecimiento de la economía alemana rondaba el 0% otros países de la eurozona gozaban de buena salud, siendo uno de los mejores ejemplos el crecimiento de España alrededor del 3% durante el mismo periodo. La explicación de este contexto es clave para ver los efectos de las medidas tomadas por Alemania por entonces y que están exportando a las economías con problemas en la crisis actual.
Alemania apostó por una política de austeridad, que sobra explicar en qué consiste. Esta política obtuvo unos éxitos notables en algunos campos y también genera problemas (los minijobs y otras sombras de la economía alemana que ya han trascendido) pero a nivel general se puede calificar las medidas positivamente. Sin embargo el intento de que estas medidas tengan el mismo efecto a día de hoy es una quimera. Alemania desarrolló su plan de reformas en un momento de bonanza de los demás estados europeos, que son sus principales socios comerciales, que permitió a Alemania salir vía exportaciones y favorecida como hemos visto por la existencia de abundante liquidez de dinero tanto por el BCE como por la situación (mucho de ese dinero es el que ahora reclaman los bancos alemanes de sus inversiones en Grecia o España). Sin embargo a día de hoy la situación es distinta, países como España tienen más difícil salir de la situación puesto que la crisis es a nivel mundial y afecta a nuestros socios comerciales. Poco importa que seamos los mejores fabricando coches y que los exportemos, si en los países donde se venden estos coches no existen demanda para comprarlos, esto sí que existía en los años de crisis alemana, el consumo en el exterior era muy alto y había un mercado para sus exportaciones.
Como hemos visto el contexto es claramente distinto en sólo 10 años de diferencia y las medidas que sirvieron entonces se muestran ineficaces ahora. Además esto se ve empeorado por la sensación de que precisamente Alemania es la que ahora podría tomar medidas expansivas, ya que era la que partía de una mejor situación de deuda, pero se resiste a tomarlas. Al menos de momento, parece que esta situación tendrá que cambiar ya que se están dando cuenta a las duras ya que como regalo de San Valentín Eurostat publica que el retroceso de la economía alemana en el último trimestre del 2012 es del 0,6% ya que como muchos apuntábamos hace tiempo, Alemania debe tomar medidas expansivas que favorezcan la recuperación de la Eurozona y así se vería ella beneficiada, porque es imposible que Alemania mantenga unas tasas de crecimiento positivas y constantes en un contexto de depresión europea.
Esperemos que estos toques de atención sirvan para relajar las medidas de austeridad impuestas y entremos en otro periodo más expansivo que sirva para entrar en la senda de la recuperación. Otro dato para ser un poco optimistas con el cambio es que en este año, concretamente el 22 de septiembre hay elecciones en Alemania y este puede ser un momento clave para el futuro de Alemania y de Europa, quizá estaría bien que votásemos todos, aunque viendo lo que votamos a veces…

miércoles, 26 de octubre de 2011

La solución pasa por el Banco Central Europeo

Está bien que a la primera, un comentario de pie a continuar. Me refiero al artículo recomendado en el post anterior. En él Paul Krugman habla de algo que estamos viendo todos los días: la inoperancia de las instituciones europeas y sus líderes para hacer frente a esta situación. En el día de hoy se está produciendo la enésima reunión en Bruselas que terminará con una declaración de propósitos pero nada concreto.

Entre las cosas que me parecen destacables del texto están: Italia ha superado a España como la amenaza real y la idea de un cambio en el Banco Central Europeo. En cuanto a la primera, he de decir que me parece la situación normal. Hasta ahora he asistido con bastante sorpresa a como los ataques se centraban sobre la deuda soberana española, mientras yo aún recordaba mis clases de economía española de 2º año en las que veíamos que Italia estaba endeudada por más del 100% de su PIB mientras que España, creo recordar, no llegaba al 50% (puedo buscar las cifras exactas en mis apuntes pero la idea es esta). Llegado este punto sí que tenemos que criticar la actitud pasiva por parte de las autoridades europeas y de los gobiernos por no haber instado a reducir esta deuda, evidente hace años, antes de este momento.

Aún más interesante que eso me parece la propuesta de un cambio de concepto dentro del Banco Central Europeo. Creo que algunos de los errores cometidos en los últimos años y que nos han llevado a esta crisis y a dificultar salir de ella se deben a que el BCE solo se preocupa de la inflación (debido al momento en el que fue concebido y la historia europea, como apunta Krugman). Además del objetivo de mantener la inflación el BCE debería incorporar al modo de la Reserva Federal Americana, unos objetivos centrados en el crecimiento ecónomico (empleo y estabilidad financiera como apunta J. Stiglitz en este artículo). Este cambio en su política se traduciría en que el tipo de interés actual para Europa sería aún más bajo para facilitar el crédito, pasando del 1,5% actual a un valor más próximo al 0% de la reserva federal, y daría lugar a la posibilidad de financiar el déficit con la emisión de moneda. Solo con la existencia de este mecanismo se suavizaría la crisis eso es lo que defiende Krugman. Seguramente si cada país tuviese su propia moneda y Banco Central habrían hecho una devaluación y tendrían el mecanismo de emisión de moneda, por tanto debemos concebirlo también a nivel europeo.

Llegado a este punto nos preguntamos, si es así ¿por qué no se hace? Me gustaría dar respuesta a esta pregunta. Por un lado está la idea que apuntaba anteriormente de que la economía no es física, que se rige por unas leyes inviolables, por tanto en economía no existe certeza absoluta (aunque en realidad si que parece una buena solución, amparada por dos premios Nobel). Pero en realidad el problema está en la falta de liderazgo y de visión de la política europea. Se está viendo que las medidas estatales no bastan para una economía con una moneda común y volvemos a caer en un error del pasado. Para mí una de las causas de la crisis está en que durante los años anteriores a la crisis, el BCE mantuvo el tipo de interés demasiado bajo teniendo en más en cuenta los datos de Alemania con un crecimiento muy pequeño (sí, Alemania crecia poco, que ahora parece olvidado) y no los de otros países como España con una inflacion incluso por encima del tipo de interés lo que favoreció el excesivo endeudamiento privado. Pues estamos ante el mismo escenario, no se llevan a cabo estas medidas propuestas por que prima un interés de países como Alemania,  mientras a otro grupo de países estarían interesados en llevar a cabo estas medidas. En este punto es en el que Krugman afirma que: "Personas Muy Serias de Europa -que son, si ello es posible, aún más pomposas y engreídas que sus homólogas estadounidenses- no dejan de parecer cada vez más ridículas."

Esperemos que en algún momento se tome conciencia del verdadero problema y se llegue a conclusiones efectivas.