Menos mal que hay algo de actualidad que me deja hablar sin mencionar paro o crisis etc. Esta vez trataré el tema del cierre de megaupload.
Para un economista, lo que ha pasado, se parece bastante al dicho matar moscas a cañonazos, es decir, existe un producto (las series y películas) unos oferentes y unos consumidores que demandamos el poder ver nuestras series preferidas, series que muchas veces no llegan a nuestros países si no es a través de internet. Pues bien, existe una estructura típica de un mercado (entendido como lugar de intercambio, no quiero que se entienda con el término prostituido tan actual de “mercados”) y sin embargo en vez de poner lo que falta, cerramos y destruimos todo. Eliminamos el producto y dejamos a los consumidores sin sus contenidos.
Lo que haría un economista cuando hay unos oferentes unos demandantes y un lugar de intercambio (mercado, este caso internet) es poner un precio. Así de simple, no habría problemas ni prohibiciones ni nada y se generarían unas ganancias. Además ese precio no tiene que ser sólo en dinero, puedo aceptar que por cada capítulo que vea me incrusten 5 minutos de publicidad o 10 (suena a televisión ¿no?). A lo mejor soy muy sensible a la publicidad y quiero ver mi serie en HD y sin cortes, pues estaré dispuesto a pagar más. Así cada uno con su cuenta personal, haría su combinación dinero, calidad, publicidad/contenidos que más le satisfaga. Esto que sería impensable en casi cualquier mercado de productos tradicionales, es una de las fórmulas que nos ofrece internet, un servicio de precios casi personalizado, ad hoc. Lo que buscan compañías aéreas, hoteles y demás empresas con menús de precios, internet lo ofrece sin más sin dificultad. Además con mi cuenta estaría revelando que series me gustan más, me podrían ofrecer otras similares mediante promociones. En fin, para mí, la industria audiovisual aún no ha sabido entender las oportunidades que ofrece internet y no las ha sabido explotar. ¿Acaso el éxito de Lost fue debido a su emisión en televisión? ¿Nos preguntaríamos todos quien es la madre de los hijos de Ted Mosby? Está claro que la producción de estos contenidos cuesta dinero, pero una vez hecho, el coste de difundirlo es pequeño, por tanto el precio el que nos pueden ofrecer los capítulos en Internet no tendría que ser alto, de hecho una noticia de hace unos días decía que Megaupload solo restaba el 1% de las ganancias de la industria de Hollywood. Bien poco me parece para la baja calidad de muchas de las películas.
Para poner un ejemplo que deje constancia de lo que explico, ésta sería mi cuenta imaginaria en un servidor que ofreciese los contenidos como intento explicar:
Seguramente pagaría el precio de “estreno” por ver Homeland o Game of Thrones en el momento que salga, en HD y sin publicidad. Por otro lado pagaría un precio medio, aceptaría bastante publicidad, en calidad estándar y verla con un retraso de 3 meses desde su emisión por ver How I met your mother. Por último aceptaría ver gratis con publicidad, o por un par de euros, series ya pasadas de época como Friends o Fraiser, que decidme la verdad, ¿qué beneficios podrían generar hoy en día?
Espero que haya quedado claro más o menos lo que intentaba explicar y deseo que alguien más inteligente que yo desarrolle esta idea, que para mí bien pensada tendría muchas posibilidades, y próximamente nos vuelvan a ofrecer nuestras series y películas favoritas.
Por último, decir que me encanta el cine y cuando la película lo merece, no haya nada como verlo en una sala de cine, pero está claro que prefiero ver La vida de Bryan con publicidad y pagando un par de euros por internet, que ver Mentiras y Gordas a 7 euros en una sala de cine. Dándome las dos opciones, la industria audiovisual ganaría un par de euros de mi parte, ofreciendo sólo la segunda opción ingresaría 0. Agreguemos esto a nivel de todos los usuarios de internet y con todas las combinaciones de películas que hay y las ganancias serían considerables. Es sólo una idea, tiene millones de errores y no está muy desarrollada, pero a ver si inspiro a alguien que la desarrolle.
Nací siendo un blog de un aspirante a economista, ahora de un aspirante a historiador. Intentaré mostrar que guardan mucha relación además de comentar cosas de la economía diaria. En el medio saldrán cosas curiosas, cine y demás
Mostrando entradas con la etiqueta precios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta precios. Mostrar todas las entradas
viernes, 27 de enero de 2012
sábado, 7 de enero de 2012
Las rebajas para un economista
Para un economista el tiempo de rebajas es un tiempo para pensar. Si nos quitamos la idea de ir a comprar eso que queremos y ahorrar un poco de dinero, que sí también somos personas y es en lo que pensamos, luego surgen varios pensamientos.
En la temporada de rebajas vemos como las tiendas ofrecen sus productos a un precio reducido y pocas veces pensamos por qué lo hace. Si para el establecimiento incurre en un coste al tener que reforzar personal, cambiar etiquetas, carteles y además el precio medio que cobra por producto ¿por qué lo hacen entonces? Debemos pensar en ello y a su vez caer en la idea de que en este periodo de rebajas de invierno se hacen el 25% de las ventas anuales. Así que cabe pensar que algo no hacemos bien (consumidores) cuando suponiendo que el precio de las cosas es más barato y el establecimiento incurre en mayores costes, aún así obtienen mayores beneficios y les compensa a las tiendas. ¿No sería más fácil rebajar todo un 5% o 10% durante todo el periodo de la temporada de invierno (evitando los costes de los que hablo), a rebajar el 40% o 50% durante unos días?
En realidad, podemos ver la situación al revés, los economistas le damos la vuelta al concepto de “rebajas” y consideramos el precio no rebajado como un recargo que se realiza respecto del precio rebajado. En realidad si lo vemos así, la situación cambia un poco y ya no veríamos las rebajas igual.
Aún así decir, que todos sabemos las estrategias que hacen rentable a las rebajas, al final se gasta más de lo que gastarías (puede que en más cosas) o acabas comprando cosas no rebajadas ya que rebajan lo que quieren, pero para mí el mayor logro de los establecimientos es que estos días es la forma de fidelizar clientes, hay gente que entra en tiendas que si no fuera en rebajas no entraría y así puede que vuelva a visitarla y vuelva a comprar.
Para terminar un consejo, los establecimientos se aprovechan del consumidor, pero un consumidor consciente de estas consideraciones y algunas más también puede aprovechar la situación. Sed más list@s que ellos.
En la temporada de rebajas vemos como las tiendas ofrecen sus productos a un precio reducido y pocas veces pensamos por qué lo hace. Si para el establecimiento incurre en un coste al tener que reforzar personal, cambiar etiquetas, carteles y además el precio medio que cobra por producto ¿por qué lo hacen entonces? Debemos pensar en ello y a su vez caer en la idea de que en este periodo de rebajas de invierno se hacen el 25% de las ventas anuales. Así que cabe pensar que algo no hacemos bien (consumidores) cuando suponiendo que el precio de las cosas es más barato y el establecimiento incurre en mayores costes, aún así obtienen mayores beneficios y les compensa a las tiendas. ¿No sería más fácil rebajar todo un 5% o 10% durante todo el periodo de la temporada de invierno (evitando los costes de los que hablo), a rebajar el 40% o 50% durante unos días?
En realidad, podemos ver la situación al revés, los economistas le damos la vuelta al concepto de “rebajas” y consideramos el precio no rebajado como un recargo que se realiza respecto del precio rebajado. En realidad si lo vemos así, la situación cambia un poco y ya no veríamos las rebajas igual.
Aún así decir, que todos sabemos las estrategias que hacen rentable a las rebajas, al final se gasta más de lo que gastarías (puede que en más cosas) o acabas comprando cosas no rebajadas ya que rebajan lo que quieren, pero para mí el mayor logro de los establecimientos es que estos días es la forma de fidelizar clientes, hay gente que entra en tiendas que si no fuera en rebajas no entraría y así puede que vuelva a visitarla y vuelva a comprar.
Para terminar un consejo, los establecimientos se aprovechan del consumidor, pero un consumidor consciente de estas consideraciones y algunas más también puede aprovechar la situación. Sed más list@s que ellos.
lunes, 21 de noviembre de 2011
¿Tarjeta Carrefour?
El supermercado es un sitio muy inspirador. Como anuncié en una entrada anterior voy a hablar un poco de las tarjetas de fidelización. Son un tema que me intriga, por un lado, desde el punto de vista “técnico” me parece una gran idea: todo el mundo se la termina haciendo, no cuesta nada y al final a lo mejor consigues algún descuento; pero por otro me tiene asustado.
Me explico. Cada vez que realizamos una compra y pasamos la tarjeta, la empresa recibe los datos de todo lo que hemos comprado, cantidades, precio, marca… esta información va asociada a nuestros datos. Para ejemplificarlo pensad en un perfil de facebook con todos vuestros datos y una lista de todas vuestras compras en los últimos 2 años. Toda esta información que como consumidor nos da igual y por tanto pasamos la tarjeta (¿gratis? pues la paso, pero si nos dan descuentos, ¿por qué no nos la cobran?) es el mayor estudio de mercado que se puede hacer. Cuando compramos algo, la empresa sabe que preferimos esa marca a ese precio respecto a todas las demás, pero además de todo esto, pueden observar la evolución a lo largo del tiempo. Si suben un precio y seguimos consumiendo ese producto con la misma frecuencia, ¿por qué bajarlo? En definitiva y añadiendo el efecto que da la escala de gente que usa estas tarjetas, le estamos dando un montón de datos a las empresas que en malas manos puede ser muy “útiles”.
Problemas técnicos aparte, la culminación de la idea sería que con una base de datos tan grande de todos los consumidores, y de ti en particular, fueran capaces de poner precios personalizados a los productos, es decir, si a mí me encanta la coca-cola (tendrán en sus datos mi consumo de litros mensuales) y no estoy dispuesto a comprar otra marca, me pondrán un precio sensiblemente más alto que a alguien que es indiferente entre coca-cola y pepsi. Y así con millones de productos y millones de consumidores. Por cierto, seguro que os pasa, ¿a que los vales descuento que salen son de productos que consumís poco o nada? Pues por ahí van los tiros.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)